Odio cuando sucede.
Me enctraba yo sentado frente a la pantalla de un computador leyendo, cuando de pronto una halo de inspiración atravesó mi mente y decidí comenzar una nueva creación, y al cabo de la tercera línea esa misma luz se difuminó, desapareció y me abandonó y odié lo que llevaba escrito y borré y me deshice de sus restos. Le di muerte a una felicidad fugaz y efímera que me atacó de pronto, pero no me hace sentir mal... Será la costumbre.
No sé qué hago tratando de forzar más palabras... Mejor me retiro.
21 de enero de 2009
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felicidades. creo que este es un siemple ejemplo de lo bueno de improvisar y a veces no planificar tanto las cosas que a lo largo parecen una utopia o cosas y palabras titeriteadas. buenas palabras,ideas y vocabulario.
ResponderEliminarun abrazo gigante
^^