13 de mayo de 2010

Sin Título

El sol se esconde cuando tus párpados se levantan, la luna huye cuando la comisura de tus labios se eleva, las estrellas se extinguen cuando tu pecho se hincha, la lluvia acaba cuando tu corazón palpita.
Ya es hora de darte cuenta de que la vida no gira en torno tuyo, que las personas no caminan solo a tu alrededor, que el sol no persigue tus ojos. Despierta.

Y sigo sin creer en lo que escribo ni en lo que siento. Y sí, me siento patético por escribir lo que escribo, por decir lo que digo, por pensar lo que pienso.


Despierta, Cristóbal.

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